7 abr. 2013

Detalles




Es cierto que somos tan ciegos, tan ciegos... que solo valoramos las cosas cuando las perdemos. Hoy es el cumpleaños de mi Bisabuela, la adoro, y tendré su recuerdo cariñoso por siempre en mi corazón... este día 7 de Abril, casi a la víspera de cumplir mis dieciocho años, me parece un buen momento para mirar atrás. ~

Si debo decir algún dato reciente, diré que me estoy dando cuenta de todas las cosas que mi madre/padre recalcaba a diario, he aprendido a valorarlas y no porque las haya perdido, si no porque me ha tocado vivirlas. He aprendido el significado de los pequeños gestos que yo a ella nunca le di. Un ejemplo sencillo pero valorado es (Por ejemplo) llegar a casa, cansada de trabajar, caminar, comprar ...etc y que los miembros de tu hogar no se levanten del sillón ni para darte un beso de bienvenida o que no despeguen la cara del ordenador y que encima tu debas ir a cocinar o poner una lavadora sin que nadie te eche una mano, sin recibir, para colmo, un gracias cuando sirves los platos.

Me da tristeza, porque yo no pude saber como se sentía mi madre cuando nos reclamaba a mi hermana y a mi que le diéramos esos detalles. Al menos en mi caso yo lo veía como algo bastante superficial... confiaba en que mi madre sabía que el sentimiento estaba ahí, como si el 'gracias' hubiera que darlo siempre por echo. No es así y me arrepiento de no haber sido mas atenta en las cosas que ahora la vida me ha demostrado importantes.

Otra cosa que he aprendido a valorar inmensamente es respecto a la enfermedad. Esos días de malestar físico o mental que solo dan ganas de estar en la cama y que te cuiden. Recuerdo como mi madre nos llamaba desde la cama pidiendo que le hiciéramos un té y estuviéramos en silencio, también recuerdo que muchas veces yo lo hice de mala gana o directamente no lo hice. Lo que parece tan estúpido cuando eres adolescente se vuelve algo a tomar en cuenta cuando llega la madurez.  La verdad es que hasta me enoja el sentimiento de no haber sabido comprender la situación y haberme portado tan egoistamente. En ese momento no sabía apreciar el valor de muchas cosas... pero ahora si.

Lo que mas doloroso resulta es que haya tenido de que vivirlo para aprender a valorarlo. No se como realmente funciona el aprendizaje pero ojalá hubiera podido entenderlo antes...


[ EXTRA DEL DÍA 6 ]

Fue mi primer concierto con el grupo de coro. Evelyn nos llevó en su coche y por suerte llegamos al auditorio sin perdida.  (Nuevo Auditorio de Alicante, junto a la plaza de toros) El lugar era precioso, muy moderno y se notaba que era reciente su construcción, los suelos de enormes baldosas negras espejados, los techos altísimos.... la cámara donde cantamos estaba toda revestida de madera con las butacas del público en ascendente. La orquesta sonaba de maravilla y nosotros estuvimos a la altura. El director nos felicitó al terminar y todos salimos contentisimos.

Me sentí satisfecha respecto a la decisión que tomé de apuntarme a coro.

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