27 ene. 2013

Decepción.



Hoy son de esos días que te llenas de frustración, rabia... esas cosas que ocurren en tu vida y te hacen estar con cara de culo hasta quien sabe cuando. Eso que te tanto me enfada es la decepción, que las cosas no vayan por el camino que quiero, tener expectativas de una cosa y que luego no resulten como yo imaginaba. A todos nos ha ocurrido y nos ocurrirá con mucha más frecuencia de la que queremos. Pero... ¿Como cambiamos esa parte de nosotros? ¿Como trabajamos el 'no hacernos fantasías'? Sinceramente opino que es imposible... El ser humano sueña la mitad de su vida cuando duerme y el resto de vida se la pasa soñando con las cosas que desea tener. Es imposible dejar de soñar cuando viene en la configuración predeterminada de nuestro sistema...

Por eso me pongo a pensar en como esquivar esas sensaciones desagradables que me hacen daño solo a mi y digo que solo me dañan a mi porque es cierto porque la otra persona, quien me pincha el globo de sueños, no se siente mal, de hecho no regala dos segundos de su tiempo a pensar en ello. Yo, sin embargo  pienso en ello tanto que termino el doble de encabronada y triste que al principio de la cuestión... comienzo a enterrarme en mis propias criticas, en mis "no soy tan buena", "no puedo", "al final hice que todo saliera mal", "es mi culpa".

Hace un par de horas me ha vuelto a pasar y sigo sintiéndome mal, decepcionada, pero estoy mejor después de volcar aquí mis pensamientos.

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